Unas cuantas historias de AMOR

Ahora mismo, que siento tantas cosas y a la vez no siento nada, como una prótesis huérfana. Ahora que sé cuánto duele, no puedo dejar de acordarme de unas cuantas historias que se me han quedado grabadas a través de las experiencias de terceros. Ahora que no sé ni si quiera cómo ha pasado, ni cuándo va a acabar, a continuar o a cambiar siquiera. Voy a mencionar todas estas comidillas, tengan o no tengan que ver con la mía, omitiendo claro está los protagonistas…. pero bueno, si me leen tres personas, dos sabrán quiénes son. No me van a hacer sentir mejor, ni voy a llenar el vacío que siento, pero ahora mismo es lo único que me sale.

Y ahí van, todas execrables, todas miserables, todas CIERTAS.

“Me venía muy bien”
Lo dejan un amigo y la novia, acabando la carrera, ambos universitarios y saliendo desde primero. Yo a la tipa no la conocía de nada, y cuando pasa, pues lo típico, amigos volved a mí y tal y cual. Noches de fiesta, volver a salir etc. Ya un poco más serenos, le preguntas que cómo se siente, si está mal y eso. Después de la parrafada, suelta : ” Es que me venía muy bien para la carrera. No tenía que salir a ligar para follar, así me podía centrar en la carrera. Ahora, ya ves, voy a tener que salir y buscar y toda la pesca, y pierdo tiempo de estudiar……”
…..

“Me da asco que me toque”
La típica niña que nos gusta a todos, y después de ir unos años follándose a los que le rotan ( y bien que hace) pero siendo aún super joven ( ¿18 años?) se echa un novio ” de verdad”, más mayor, más tranquilo, con el que asentarse. ” todo va muy bien” siempre, no hay que preguntar, siempre va bien, pasan los años, todo sigue igual, hasta que un día, la niña se cansa. Lo raro es que no sé la versión oficial, sólo la que me contó ella como confidencia, y preferiría quedarme con la oficial. ¿Entonces, qué ha pasado? Nada, ninguna razón, de repente un día me dió asco, y ahora no le puedo ni dar la mano ni verlo. Es lo que hay, no sé por qué no lo entiende…

Yo tampoco, yo tampoco….

“No me veo contigo en el futuro”

Otra pareja de instituto, ella empollona de bachiller, él un perdido en ciclos y tal, carne de currito. Qué bonito es el amor, el chico en cuestión es probablemente el tío con más corazón que he conocido en mi vida. Siempre se ha puesto por el otro, estudié con él, y no dejó de perjudicarse por el último mono de la clase, siempre poniendo todas las mejillas, un tío con el que es imposible discutir ni llevarse mal. Normal que tuviera una novia como aquélla, que bien buena que estaba. El tipo de persona que todas las suegras querrían tener como nuero. Entonces, ¿qué? pues nada, el año que viene veo que voy a empezar una carrera, voy a ser una mujer de provecho, con aspiraciones, y tú eres carne de manos sucias, un pringado, no me puedo ver con alguien como tú en el futuro. ¿El amor, qué es eso? No me compraré una gran casa con amor, ni viviré el centro, mis tarjetas de crédito no aceptaran el amor a cuenta. Así que nada. Pero podemos ser amigos. Y lo fueron, vaya que sí…..

“Los findes para estudiar y la novia”

¿Y tú, menganito, por qué no sales nunca? Siempre en casa estudiando, o con la novia. ¿Yo? No tenéis ni idea, yo salgo los jueves con mis amigos de la facultad, si tengo que ligar o emborracharme o ligar es ahí cuando lo hago, y ella igual ( sic) y los findes para ver a mis padres, estudiar y estar con la novia, que los dos estudiamos. Un círculo perfecto. En unos años tendré una carrera, seguiré teniendo novia y me contaré las fiestas dobles….

Y tú, ¿Qué tendrás? muahahahahahahaah

” Lo deja hoy”

Salimos de fiesta, con las amigas de una amiga. Pronto empieza la búsqueda de cuál es la mejor, la que está más buena, la presa. Los comentarios son afines, todos coincidimos, es ésa. Frases y comentarios en la oreja de nuestra amiga, más información, pofavó, pero nada, la chica tiene novio y no hay nada que hacer, se le respeta. De repente, aparece un grupo de chicos amigo de las otras chicas. Uno empieza a bailar y arrimar la cebolleta obscenamente y sin pudor ante la chica en cuestión. ¿Es ese el novio?, preguntamos. “No”. Joder, pero si parece que ya están comprometidos, que estén follando cada semana. ¿Seguro que tiene novio? Sí, seguro… Continúa el juego, y, finalmente, le mete el hocico, se la hace allí delante de todos, y las amigas, lejos de sorprenderse, se ríen.

Pero joder, ¿no tenía novio? le preguntamos a nuestra amiga. Hastiada ya, responde: “SÍ, PERO LO DEJA HOY”

y BASTA por Hoy…

1 comment so far ↓

#1 Deprisa on 08.10.09 at 3:22 am

Yo también he conocido historias de este tipo, algunas incluso aún más fuertes e incomprensibles. Lo realmente fatídico del asunto es que quien te lo cuenta está realmente convencido de que lleva la razón y no comprende como el mundo no es capaz de dársela.

Aquí se puede apreciar la teoría de los extremos a la que tan bien se amolda el amor, te lo puede dar todo o quitártelo todo de un suspiro.

Lo peor es que cuando uno se va siempre queda otro con el corazón roto y a veces, cuesta años curarlo.

Un saludo.

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